Todos los días generamos aguas residuales en México sin detenernos demasiado a pensar qué sucede con ellas. Abrimos una llave, nos bañamos, lavamos los platos o utilizamos el sanitario. Después, el agua desaparece por una coladera y normalmente dejamos de pensar en ella.
A partir de ese momento comienza un viaje que puede recorrer kilómetros bajo nuestras ciudades y pasar por tuberías, colectores, estaciones de bombeo y grandes plantas de tratamiento antes de regresar al ambiente o, en algunos casos, ser utilizada nuevamente.
Debajo de tu ciudad existe otra ciudad
Bajo las calles existe una extensa infraestructura que rara vez vemos. Las aguas provenientes de viviendas, comercios, oficinas y otras actividades llegan a las redes de drenaje y alcantarillado.
Desde ahí son conducidas hacia colectores cada vez más grandes que concentran el flujo de distintas zonas de la ciudad. Dependiendo de la topografía y del sistema local, también pueden existir estaciones de bombeo que ayudan a mover enormes cantidades de agua hasta su siguiente destino.
Idealmente, ese destino es una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, conocida como PTAR.
Para realizar este proceso intervienen distintas tecnologías y equipos especializados para aguas residuales que permiten resolver etapas como bombeo, separación de sólidos, aireación, tratamiento y manejo de lodos.
¿Qué sucede cuando el agua llega a una planta de tratamiento?
Imagina toda el agua que sale simultáneamente de miles o millones de hogares. Llega mezclada con materia orgánica, grasas, detergentes, residuos sólidos y una gran cantidad de microorganismos.
Una planta de tratamiento tiene la tarea de retirar o reducir esos contaminantes antes de que el agua pueda descargarse en un cuerpo receptor o aprovecharse nuevamente.
Aunque existen distintas tecnologías, el proceso puede entenderse de forma sencilla:
Pretratamiento
Primero se retiran residuos grandes y arenas mediante rejillas y otros procesos de pretratamiento.
Separación de sólidos
Después se separa una parte de los sólidos suspendidos mediante sedimentación u otros procesos físicos.
Tratamiento biológico
Millones de microorganismos ayudan a consumir y degradar la materia orgánica presente en el agua.
Desinfección y tratamiento final
Finalmente, el agua puede pasar por procesos de desinfección y tratamientos adicionales según la calidad requerida y el destino que tendrá. [6]
El resultado es agua tratada que puede tener destinos muy diferentes: descarga controlada a cuerpos receptores, riego, servicios urbanos o usos industriales, dependiendo de la infraestructura disponible y de la normativa aplicable.
¿Qué pasa con las aguas residuales en las grandes ciudades de México?
Ciudad de México: un viaje hasta Hidalgo
El caso del Valle de México es especialmente llamativo. Parte de sus aguas residuales sale de la zona metropolitana a través de una enorme infraestructura de drenaje y llega hasta Hidalgo, donde se encuentra la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco.
Es un ejemplo de la escala que puede alcanzar el saneamiento urbano: el agua que dejamos de ver al abrir una coladera puede recorrer una infraestructura regional antes de ser tratada.
Monterrey: tratar el agua y volver a aprovecharla
En el Área Metropolitana de Monterrey, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey opera cuatro plantas principales: Dulces Nombres, Norte, Noreste y Santa Rosa.
El sistema también cuenta con una red para distribuir agua residual tratada.
La información operativa publicada por el organismo señala que, solo en enero de 2026, la planta Dulces Nombres registró 2,634,502 metros cúbicos de agua tratada para reúso , además de los volúmenes provenientes de otras plantas. [2]
Esto muestra una idea cada vez más importante: el agua residual no tiene por qué ser solamente un desecho. Cuando se trata con la calidad adecuada, puede convertirse en un recurso para actividades que no requieren agua potable.
Guadalajara: grandes plantas para una gran metrópoli
En la Zona Metropolitana de Guadalajara, la PTAR Agua Prieta cuenta con una capacidad nominal de 8,500 litros por segundo.
Su proceso incluye tratamiento biológico por lodos activados, digestión anaerobia de lodos y sistemas de cogeneración de energía a partir del biogás. [3]
A este sistema se suma la PTAR El Ahogado. Como parte de la estrategia de saneamiento del Río Santiago, su capacidad fue ampliada de 2,250 a 3,250 litros por segundo.
La estrategia estatal también contempla infraestructura para reutilizar agua tratada en actividades industriales y disminuir la extracción de agua de primer uso. [4]
Entonces, ¿quién se encarga de todo esto?
En México, el artículo 115 de la Constitución establece que los municipios tienen a su cargo los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de aguas residuales. [5]
En la práctica, especialmente en grandes zonas metropolitanas, pueden intervenir organismos operadores, gobiernos estatales, autoridades municipales y dependencias federales, dependiendo de la infraestructura y del proyecto.
Además, la descarga de aguas residuales en cuerpos receptores propiedad de la Nación está sujeta a la NOM-001-SEMARNAT-2021, que establece límites permisibles de contaminantes con el objetivo de proteger, conservar y mejorar la calidad de las aguas y bienes nacionales. [6]
El agua usada no necesariamente es agua perdida
Durante mucho tiempo hemos pensado en el agua residual simplemente como algo que debemos desechar. Hoy esa idea está cambiando.
Una ciudad puede tratar el agua y aprovecharla nuevamente en procesos industriales, riego, servicios urbanos y otras aplicaciones, disminuyendo la presión sobre fuentes de agua potable.
Mejorar el tratamiento y aprovechamiento de las aguas residuales en México representa una oportunidad para avanzar hacia una gestión más eficiente del recurso.
En un país que enfrenta crecimiento urbano, periodos de sequía y una demanda cada vez mayor de agua, tratarla correctamente no es solo una cuestión de saneamiento: también es una forma de aprovechar mejor un recurso limitado.
La próxima vez que veas desaparecer el agua por una coladera, recuerda:
su historia probablemente apenas está comenzando.
Soluciones para el tratamiento de aguas residuales
Think Water integra tecnologías y equipos especializados para distintas etapas del tratamiento de aguas residuales, desde el bombeo y la separación de sólidos hasta la aireación, el tratamiento y el manejo de lodos.
Conoce nuestras soluciones para aguas residualesFuentes consultadas
Para la elaboración de este artículo se utilizaron fuentes oficiales y documentación institucional.
[1] Proyectos México / BANOBRAS · PTAR Atotonilco
[2] Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey · Saneamiento
Información sobre plantas metropolitanas, capacidad instalada, tratamiento y reúso de aguas residuales.
Información consultada en 2026.
Consultar fuente oficial[3] Comisión Estatal del Agua de Jalisco · PTAR Agua Prieta
Documentación técnica sobre la operación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Agua Prieta.
Consultar documento[4] Gobierno del Estado de Jalisco · Revivamos el Río Santiago
Información sobre la ampliación de la PTAR El Ahogado y la estrategia estatal de reúso de agua tratada.
Consultar fuente oficial[5] Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
Artículo 115, fracción III, inciso a).
Consultar Constitución[6] SEMARNAT / DOF · NOM-001-SEMARNAT-2021
Norma que establece límites permisibles de contaminantes en descargas de aguas residuales en cuerpos receptores propiedad de la Nación.
Publicada el 11 de marzo de 2022.
Consultar Norma Oficial

